EL ENEAGRAMA Y LA FUERZA. CARÁCTERES VISCERALES, SU PODER PERSONAL

Los Eneatipos y la Fuerza parte 2 - Viscerales

CARÁCTERES VISCERALES, SU PODER PERSONAL.

Este es el segundo artículo de una serie de tres en que voy a explicarte cómo cada uno de los 9 tipos del eneagrama (eneatipos) pierde su fuerza y poder personal,   y cual es el camino que utilizó para su recuperación en mi programa TOMA TU FUERZA – MAESTRÍA EN TI MISMO. 

VAMOS A EMPEZAR POR LOS VISCERALES (ENEATIPOS 1, 8 Y 9)

Pero antes quiero ofrecerte de forma breve la historia del Eneagrama.

Breve Historia del Eneagrama

Ya en el siglo XIII, el místico Ramón Llull utiliza el símbolo del eneagrama para situando en ellos los nueve vicios humanos y los nueve atributos divinos. 

Gurdjieff en 1916 presenta de nuevo los eneagramas sin hablar de tipos de personalidad aunque si estaban muy implícitos en todo sus trabajos iniciáticos.

Es en 1954 cuando Oscar Ichazo incorpora en el símbolo del eneagrama los nueve tipos de personalidad, siendo en 1970 cuando lo divulga entre diversos psicoterapeutas entre ellos el psiquiatra Claudio Naranjo, siendo este posteriormente su principal investigador y divulgador junto con Helen Palmer, Don Richard Riso y otros.

El eneagrama se ha convertido en una eficaz herramienta de trabajo tanto para terapeutas y psicólogos como para empresarios, guionistas y actores.

Actualidad del eneagrama

Se puede decir que el Eneagrama se ha convertido en una herramienta muy eficaz para el autoconocimiento y el desarrollo personal.

Desde mi trabajo con la fuerza personal contemplo el eneagrama como un valioso mapa que muestra las nueve formas básicas en que las personas perdemos nuestra fuerza y nuestro poder personal, al mismo tiempo que nos da a conocer los nueve caminos para recuperarla y acceder a nuestro poder personal.

En el camino de recuperar y tomar tu fuerza se transforma por completo la visión que tienes de ti mismo, de lo que consideres que es tu identidad y esto lo cambia absolutamente todo.

A continuación paso a explicarte cómo cada uno de los eneatipos pierde su fuerza y poder personal y cual es el camino que utilizo para su recuperación en mi programa TOMA TU FUERZA – MAESTRÍA EN TI MISMO.

Eneatipo 1 , La Perfección.

Son personas que actúan como Don o Doña Perfecta. Pretende que la realidad siempre sea como él considera que ha de ser. Pierde gran parte de su fuerza y poder personal en los enfados iracundos que le genera que la realidad no se ajuste a su forma de ver el mundo.

Toda su energía se va en perfeccionarse a sí mismo, en reformar a los demás o en cambiar el mundo.

Todo esto se manifiesta en comportamientos dogmáticos, un alto nivel de exigencia e idealismo y una gran incoherencia de fondo, ya que lo que predica no es capaz ni de cumplirlo el mismo.

Esto le lleva a una amargura de fondo que se manifiesta a través del enfado con el mismo o con los demás. Cargado de deberías internos subordina el placer a estos, lo que le tensa Le cuesta estar tranquilo y relajado.

Cuando toca fondo y despierta se da cuenta de que el error reside en su forma distorsionada de mirar e interpretar la realidad.

Lo que le ayuda al eneatipo uno a recuperar su fuerza y poder personal.

Abrazar las imperfecciones, tanto las propias como las que ve en los demás. 

Dejarse de tomar tan en serio

Relacionarse con sus ideales de una forma sana , viendo estos como una fuente de inspiración y no no como una meta a la que llegar o rasero por el que medir a los demás.

Ejercer el hábito de la gratitud.

Disfrutar del placer sin juzgar si lo merece o no, darse caprichos sin buscar una justificación para ello.

Aprender a relajarse, si necesita ayuda para lograrlo pedirla.

Dejar en paz a los demás y eso a veces pasa por evitar dar su propia opinión al menos que se la pidan.

Amar al mundo de una forma naif, aunque no lo entienda.

FINALMENTE

Al recuperar su fuerza el eneatipo uno se convierte en un ser muy motivado, siendo su motivación tan genuina y poderosa que muchos pueden decidir seguirle, no por obligación sino por el deseo de hacerlo.

Aflora su sano apasionamiento fruto de sus fuertes convicciones ya que acaba creyendo profundamente en lo que hace, se siente muy vivo y transmite sus puntos de vista con una fuerza contagiosa.

Transmite serenidad ya que internamente se llega a sentir el placer del sosiego. Amplía gradualmente de aceptar las cosas tal como son.

La no necesidad de cambiar nada ni a nadie le transforma en un ser compasivo, inspirado e inspirador para los demás.

Eneatipo 8 , La lujuria y el poder.

Son personas que se comportan de forma agresiva e intimidante, cuando en el fondo se siente muy vulnerable. Entiende las relaciones humanas como una lucha cuyo resultado final es dominar o ser dominado, no contempla otra alternativa.

Invierte toda su energía en conseguir ser poderoso, entiende que el poder se consigue a través de meter miedo siendo el objetivo dominar, mandar y controlar a los que le rodean. Puede llegar a mostrarse cruel y destructivo, sobre todo cuando está en juego lo que él entiende como “su territorio”

Se vuelve cada vez más vengativo ya que aumenta la sensación de que le han hecho daño y por lo tanto debe devolverlo con creces ya que confunde el afán vengativo con hacer justicia. Esto le hace gastar mucha energía y cada vez se siente con menos fuerza y por lo tanto más débil y vulnerable.

Cuando toca fondo y despierta se da cuenta de que nadie tiene el poder de herirle emocionalmente sin su consentimiento. Descubre que es su forma de conducirse lo que le provoca sufrimiento, no lo que realmente está pasando.

Lo que le ayuda al eneatipo ocho a recuperar su fuerza y poder personal.

Dejar de lado el juicio y la culpabilización o lo que es lo mismo “reconocer que todo el mundo hace lo mejor que sabe en cada momento”. Admitir que no tiene ningún sentido ir buscando culpables por la vida.

Aceptar su propia vulnerabilidad, que no es ni mayor ni menor que la de otros, de esta manera si descubre que no está en desventaja puede retener su impulso a sacar ventaja a través del poder amenazante.

Dedicar tiempo al  mimo y mostrar afecto a sus seres queridos.

En caso de liderar, cambiar su “ordeno y mando» por su entrega y servicio. 

Sustituir el criterio de justo-injusto por un tú ganas-yo gano-todos ganamos.

Domar su fiera interna, encauzando su energía de forma constructiva y creativa, dedicándose a aportar un bien a los demás.

FINALMENTE

Al recuperar su fuerza el eneatipo ocho deja de confundir su “poder personal” con su ejercicio de control y dominio.

Comprende que la verdadera batalla está en su interior, que los otros y las circunstancias no son necesariamente un peligro, dejando de ver a los otros como potenciales enemigos.

Se vuelve benevolente porque confía en su fortaleza.

Al ser una persona muy centrada en su visceralidad desarrolla un alto grado de intuición.

Se transforman en líderes natos dado su magnetismo de carácter tierno y seguro.

Su capacidad manipulativa se transforma en poder de influencia para beneficiar positiva y pacíficamente a su entorno.

Es un ser con gran capacidad de protección a los desvalidos que aunque parezca duro por fuera internamente es la ternura en persona.

De culpable a inocente, la sencilla y grandiosa transformación.

Eneatipo 9 , Soy intranscendente.

Son personas que se pueden mostrar con comportamientos y apariencias contradictorias y opuestas. Pueden pasar de la máxima apatía a una hiperactividad que les aleja y les distrae de lo que en fondo les conviene hacer.

Su forma de percibir el mundo les hace construir una autoimagen de total irrelevancia desde la cual cualquier necesidad propia queda en segundo plano cuando aparecen las necesidades de los otros. Solo pensar en poner límite a esto les hace sentir una gran angustia ya que aparece la fantasía de ser expulsados del grupo, familia o entorno en el que quieren pertenecer.

Ante la expectativa de semejante conflicto se autoengaña pensando que nada de lo que pueda hacer pueda tener ninguna importancia o trascendencia; esto se traduce en una apariencia de sumisión, comodidad y conformismo. 

Todo esto está cargado de una importante dosis de ira soterrada de la que no son conscientes y que tarde o temprano explota.

Al tocar fondo contacta irremediablemente con su ira y acaba preguntándose ¿Cómo puedo estar en paz si afronto mis conflictos y pongo límites?, finalmente descubre que la trampa está en la pregunta y que buscar una respuesta es otro entretenimiento más para no afrontar el conflicto.

Lo que le ayuda al eneatipo nueve a recuperar su fuerza y poder personal.

Poner y ponerse límites es la clave y esto pasa por conectar con sus propios deseos, priorizarse y asumir el posible conflicto.

Manifestar sus enfados es el gran bálsamo, poco a poco y con la práctica aprende a hacerlo con diplomacia.

Elegir tomar su propio camino para cumplir sus deseos y satisfacer sus necesidades, aunque esto les haga salir de su zona segura y cómoda de lo conocido y social.

Aprender a estar en paz consigo mismo y a esto ayuda el entregar su aportación, aunque sea pequeña, a la armonía de su entorno siempre y cuando esto no signifique dejarse en el olvido a sí mismo.

FINALMENTE

Al recuperar su fuerza el eneatipo nueve se transforma en un ser armónico y asertivo a la vez.

Son seres cuya energía está conectada con la sutil e intangible de lo humano, con una gran paciencia huyendo del estrés y las prisas, lo cual no quita que no ponga límites y manifieste sus enfados.

Puede ser bastante proactivo y con gran capacidad de colaboración y diplomacia.

Si lo desea, puede ser un excelente meditador.

Encontrar la paz en el presente le hace sentirse uno con la vida y no hay nada que pueda ser más valioso que esto.

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