VIAJES Y SALUD
Viajar para mantener la salud, física, mental, emocional. Viajar buscando el sentido de la vida. Te explico como ha sido en mi y como lo relaciono con la casa 9 astrológica. Viajes preventivos, viajes de aprendizaje y viajes devocionales, muchos tipos de viajes pero en realidad solo uno.
Viajes Internos y viajes externos
Siempre fui viajero de viajes internos y externos, geográficamente lejanos que con facilidad se transformaban en mirar hacia adentro, mientras que otros los realice simplemente sentado en una silla.
Mi primer viaje traspasando el mar fue por pura rebeldía en un viejo Land Rover que embarco conmigo en Algeciras. Fue en la veintena y necesitaba rebelarme contra mi estrecha representación del mundo.
Mi mapa de como deberían ser las cosas no se ajustaba a lo que estaba viviendo y a sabiendas fui a romperlo al norte de Africa, viajando a ratos acompañado y casi siempre en solitario.
Enormes paisajes embriagadores que me hicieron navegar por la paranoia, la euforia y finalmente la paz de ver el GRAN TEATRO DEL MUNDO.
Antes había hecho un primer capitulo de mis viajes internos, a través de la terapia con Marcelo Antoni, el venía de ultramar y sabía de viajes. Identifique y puse luz a muchos asuntos de mi vida. Puntos sueltos que intentaban dar respuesta a ¿QUÉ SENTIDO TIENE MI VIDA? si se escapa de mis manos y me aboca a la incertidumbre.
En lo práctico y en mi entorno me manejaba bien, pero en lo emocional era desastroso.
El sentido de la vida
En este primer cruce del estrecho del Mediterráneo apareció la gran pregunta ¿QUÉ SENTIDO TIENE LA VIDA? , había desaparecido el ”MI” de la ecuación y entraba en uno de los aspectos de lo que astrológicamente se denomina “Casa 9”… los grandes y profundos viajes.
En ese viaje velocidad máxima 90, topé con mi salud quedando el resto de mis viajes marcados. Viajes con cualquier excusa pero que finalmente me llevaban a la salud de mis huesos y otros asuntos de mi organismo, a la salud de mi mente y a la SALUD en mayúsculas. También a la evidencia de la muerte.
Viajar para no enloquecer de estrechez, para abrir perspectiva buscando lo amplio y ligero, la espaciosidad. Unir con lineas de experiencias los mil puntos del mundo interior y ver aparecer como imagen “EL SENTIDO DE LA VIDA” no como concepto sino como evidencia.
Viajar porque tal como dice mi amiga Juana Gallardo “Durante el viaje solo eres el que viaja” gran metáfora de lo que es vivir.
Como este primer viaje han habido varios más en mi vida y yo los llamo VIAJES INICIÁTICOS O DE PREVENCIÓN DE LA SALUD MENTAL , o sea para no acabar “loco de sobreadapción”.
Para esto nada mejor que tirar de rebeldía, ya que lo que hagas va a ser visto como una locura, cuando simplemente es el resultado del agotamiento de los modelos desde los que estás leyendo el mundo y tu propia vida.
Esta sobreapatación te lleva a la angustia, la depresión y a vivir como un robot; o a lo que es peor, no darte cuenta de ello y pensar que todo es normal. Todo controlado = yo autocontrolado y a punto de explotar. Pero todo bien, no pasa nada.
Viajes de aprendizaje
Te voy a hablar de otros de mis viajes, les voy a llamar VIAJES DE APRENDIZAJE.
Para empezar he de decir que nunca me interesaron los estudios académicos o reglados, por mucho que intenté hacerlos.
Siempre me interesó más comprender la vida y a los humanos que adquirir conocimientos sobre ello. No dan títulos ni es políticamente correcto, pero quiero ser sincero.
En lo que llamo viajes de aprendizaje se conecta con el guía interior y se construye la propia verdad interior.
Curiosamente he realizado muchos viajes buscando justo lo contrario, viajes largos y periódicos a Argentina y Chile al encuentro de grandes maestros que me enseñaran el manejo de poderosas técnicas, de visiones amplias sobre el mundo, la humanidad y el universo. También grandes viajes internos con Claudio Naranjo y el Eneagrama.
Finalmente tras entregarme, mucha disciplina y constancia… todo me remitía a lo mismo, la necesidad de conexión con mi guía interior.
Todo eran viajes de deconstrucción del carácter y confiar en algo más grande, nada de grandes técnicas.
Mientras tanto: divorcio de la madre de mi hijo, muere mi madre en uno de mis viajes y a mi me detectan una dolorosa artrosis en las caderas.
Pérdidas afectivas y de Salud, Dolor y Muerte, las reales experiencias base de la comprensión de la vida durante esos viajes en los que pretendía adquirir conocimientos.
“La noche oscura del alma” un aspecto de lo que la Astrología describe como Casa 8 que acaba encontrando sentido en el “sentido de la vida” de los viajes de la Casa 9